Tener las mejores imágenes
siempre es una gran ventaja, una sofisticada
técnica radio-astronómica
usando arreglos de telescopios a
lo largo de todo el continente y aún
intercontinentales, está dando resultados científicos
extremadamente valiosos. Ese es el
mensaje pronunciado en la reunión de la "American Astronomical
Society" en Austin, Texas por
Mark Reid del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics, un investigador
líder en mediciones de posiciones
astronómicas ultra-precisas.
"Usando radio-telescopios, nosotros
estamos midiendo distancias y movimientos
de cuerpos celestes con una precisión sin precedentes.
Eso nos está ayudando a comprender
mejor muchos procesos en una amplia gama, desde formación
de estrellas hasta la escala del universo
entero", dijo Reid.
La técnica de observación,
llamada Very Long Baseline Interferometry
(VLBI), se inició en 1967,
pero su uso continuo sólo es
de los últimos 10 a 15 años.
El Very Long Baseline Array (VLBA)
de la National Science Foundation, un sistema de 10 radio telescopios
ubicados desde Hawai hasta el Caribe,
fue instalada en 1993. Hay otros sistemas VLBI en Europa
y Asia, y grandes radio telescopios
alrededor del mundo cooperando regularmente para incrementar
la sensibilidad. Observaciones en
el VLBI producen habitualmente imágenes cientos
de veces más detalladas que
los obtenidos por el Telescopio Espacial Hubble en el visible.
Varios grupos de investigadores de
distintos lugares del mundo usan el
VLBA para estudiar nidos estelares en nuestra propia galaxia,
Vía Láctea, y medir
distancias a las regiones donde nuevas estrellas se están formando.
La clave ha sido mejorar la precisión
de las medidas por un factor de cien en comparación con
el muy exitoso satélite Hipparcos.
Usando pequeñas nubes de gas
en regiones donde se forman estrellas que amplifican
fuertemente las ondas de radio, llamadas
MASER cósmicos, los astrónomos midieron el
diminuto movimiento en la posición
de los objetos en el cielo causado por la órbita de la Tierra
alrededor del Sol. Esto, a su vez,
produjo distancias muy precisas mediante la simple técnica
de estudio de triangulación,
el "gold standard" de las
técnicas de medición de distancias disponible
para los astrónomos.
"Conocer las distancias con más
precisión significa que nosotros
también conocemos la luminosidades, masas y edades de las estrellas jóvenes
con mucho mayor precisión,
y eso es vital para la comprensión
de cómo trabaja la formación
de estrellas", dijo Reid.
Además, él señaló,
que las observaciones en el VLBA han
mostrado los movimientos de las estrellas
jóvenes en la Vía Láctea
son mucho más complicados que
un movimiento circular simple. Estrellas
jóvenes masivas parecen haber
nacido orbitando la Vía Láctea
considerablemente más lentas
que las estrellas más viejas.
"Esto puede ser explicado por
la interacción de nubes moleculares
gigantes, el sitio esencial para la
formación de estrellas masivas...
Un equipo internacional de científicos
liderado por Reid ha usado el VLBI
para detectar los ligeros cambios
en la posición aparente de
los objetos en el centro de la Vía
Láctea causado por la órbita
de nuestro sistema solar alrededor
de ese centro. "A nuestro Sistema
Solar le toma más de 200 millones
de años para dar una vuelta
alrededor del centro de nuestra galaxia,
y, sin embargo, nosotros podemos detectar
ese movimiento en sólo un par
de semanas con el VLBA - realmente
sorprendente!", dijo Reid.
los estudios del VLBA dl centro galáctico
ha mostrado que un objeto llamado
Sagitarius A está en el exacto
centro gravitacional de nuestra galaxia.
Eso significa, los científicos
dicen, que le objeto debe ser increíblemente
masivo. "Las medidas en el VLBA,
combinadas con observaciones en el
infrarrojo de órbitas estelares
alrededor de este objeto, proporcionan
abrumadora evidencia para pensar que
esto es un agujero negro súper
masivo", explicó Reid.
"Estas observaciones también
harán posible redefinir el
sistema coordenado usado para mapear
la galaxia entera", añadió
Reid.
Mirando más hacia el exterior,
los astrónomos han logrado
una meta de larga data de medir
el periodo de rotación de
otra galaxia. En el 2005, Reid y
sus colegas midieron tanto el periodo
de rotación como el movimiento
en el espacio de la galaxia M33,
casi a 2,4 millones de años
luz desde la Tierra. Astrónomos
en la década de 1920 intentaron
tal hazaña, pero sus resultados
no fueron lo suficientemente precisos.
"Esta proeza tuvo que esperar
el VLBA", dijo Reid.