Cometa LINEAR C/2002 T7
Gracias al financiamiento de la Facultad
de Ciencias, el sábado 12 de junio
de 2004 pudimos viajar nuevamente a Canta,
pero esta vez para registrar el cometa LINEAR
(C/2002 T7). Los equipos y el método
de observación fueron los mismos
que utilizamos para la salida del 22 de
mayo (cometa NEAT).
El equipo de trabajo estuvo formado por
Erick Meza, Janet Valverde y Antonio Dalmau.
Partimos de Lima a la 1:30 pm rumbo a Canta
y posteriormente al sitio de observación
(a unos 30 min de Canta). Al llegar a nuestro
destino, armamos los equipos de observación
y la carpa antes de que caiga la noche (que
en un buen lugar de observación es
sinónimo de oscuridad).
La presencia de una fina capa de nubes,
sumado al poco conocimiento de la región
del cometa sobre el cielo (constelación
de Sextante e Hydra), originó un
retraso sustancial, (sólo contábamos
con 2 horas antes de que el cometa se oculte).
Finalmente gracias a los mapas estelares
conseguimos ubicarlo, primero con binoculares
y luego con el telescopio.
Lo que nos sorprendió fue la forma
de la cola, esperábamos una semejante
al del cometa NEAT, es decir, una cola corta
y ancha, sin embargo ésta era una
larga y delgada, ensanchándose a
medida que se alejaba del núcleo
(como un típico cometa). El viento
fue un elemento que jugó en contra
nuestra, tuvimos que formar una pared con
las mantas para evitar que se bambolee el
telescopio (de lo contrario registraríamos
imágenes movidas). Pudimos realizar
unas 4 tomas de 15 minutos de exposición
antes de la ocultación del cometa
sobre el cerro. Otros objetos registrados
fueron: el cúmulo globular de estrellas
Omega Centauro, La Caja de Joyas y la Luna.
Alrededor de las 3 am decidimos concluir
la misión de observación,
así que ingresamos a la carpa con
la finalidad de descansar y resguardarnos
del frío inclemente. Lamentablemente
no fue así, el infernal sonido de
las telas de la carpa golpeadas por el viento
no nos dejaron descansar. El viento llegó
ha ser tan fuerte en la madrugada, que las
paredes y el techo de la carpa se encontraban
a escasos centímetros de nuestras
caras.
Un resplandor proveniente de la región
este nos hizo pensar que ya estaba amaneciendo,
algo raro por que eran las 5:15 am. Sospechábamos
de la Luna y salimos a comprobarlo, efectivamente
era ella, el cielo estaba tan limpio de
nubes que bastó con ese cachito de
Luna iluminado para alumbrar todo el sitio
de observación, realmente un espectáculo
único.
Las fotos de esta salida si bien no reflejan
la magnificencia de lo que se vio, son una
muestra de nuestro máximo esfuerzo.